MÉTODO Y EFECTO RAFOS PREMIUM:

La aplicación de campos eléctricos y magnéticos, es decir electromagnéticos en rangos de frecuencias de 300 kHz – 300 GHz , se considera electroterapia dentro de la  alta frecuencia, pero dentro de la banda de frecuencia citada, hay muy pocas bandas de frecuencias permitidas para su uso en medicina.

El efecto fisiológico y cosmético más importante de la electroterapia de alta frecuencia es el efecto de temperatura además de los efectos a nivel molecular y celular. Pero en la electroterapia de alta frecuencia que trataremos, claramente es el efecto térmico el que destaca.

En base a sus cualidades eléctricas, el tejido se comporta como el dieléctrico (campo no conductor) de un condensador con pérdidas óhmicas, que para su aprovechamiento cosmético y fisiológico van a ser convertidas en temperatura dentro del tejido. Decisivo para el efecto es la potencia eléctrica del calor generada dentro del tejido. Esto significa, que un tejido con gran conducción eléctrica  (baja resistencia) se calentará menos, que un tejido con conducción baja (alta resistencia).

Junto al campo eléctrico está el campo magnético, para el cual el tejido corporal prácticamente no significa resistencia ninguna, y que por lo tanto puede fluir sin perdidas a través de los diferentes tejidos. En el campo magnético a su vez se genera un campo eléctrico inducido (remolinos) que en el tejido se debilita por absorción. 

Según las propiedades eléctricas del tejido, se generan estos remolinos inducidos preferentemente  en tejidos de alta conducción, donde por supuesto tienen que ser absorbidos, para que se produzca cuanto antes un calentamiento de la musculatura.

En la alta frecuencia, campos electromagnéticos llevan a una rotación de dipolos biológicos, o sea moléculas amfotéricas, que están cargadas tanto con cargas positivas como negativas y que hacia fuera son eléctricamente neutrales. La rotación produce calor por fricción, por lo que el efecto biológico principalmente se basa en el calentamiento de los tejidos de acuerdo a sus propiedades eléctricas.

Además en las membranas celulares, los potenciales eléctricos de pocos mili voltios también generan un pequeño flujo de corrientes eléctricas, por lo que se supone una activación subliminal de las membranas celulares. Posibles efectos no térmicos podrían basarse en mecanismos como esos, o sea efectos biológicos, como por ejemplo el aceleramiento de procesos metabólicas y curativos.

Rafos Premium con sus frecuencias de 300 kHz y 500 KHz se encuentra en un nivel bajo dentro de la terapia de alta frecuencia. Rafos es un dispositivo de tratamiento de onda larga y genera un campo eléctrico entre los dos condensadores de placa que se encuentran fijados al cuerpo como electrodos.

Las diferentes estructuras de tejidos se comportan de acuerdo a su conducción eléctrica como resistencias óhmicas. Como el tejido graso subcutáneo se encuentra delante de los tejidos conductores  y posee una baja capacidad conductora, la conversión energética en ese punto, debajo del electrodo terapéutico, como resultado de la concentración energética, será especialmente alta. Una vez en el cuerpo la corriente ya sigue por donde hay conducción alta, como por el tejido muscular. Tejidos con baja conducción son así rodeados, por ejemplo los Órganos internos, que están envueltos en una capa de grasa o células que están dentro de una membrana de baja conducción. El calentamiento se produce en capas más profundas, sin afectar los órganos internos térmicamente.

Rafos Premium dispone de diferentes aplicadores seleccionados cuidadosamente, para que el profesional pueda trabajar de manera segura y óptima en cada zona de tratamiento.

Medición en tiempo real de temperatura y ajuste automático de potencia en Rafos Premium

Muy importante es que, como para obtener buenos resultados de tratamiento se necesitan lograr siempre niveles adecuados de temperatura en el área de tratamiento, Rafos Premium integra en su manípulo CET Monopolar un termómetro infrarrojo que mide en tiempo real y de forma continua la temperatura en la piel. Esto permitirá ajustar la temperatura deseada en el equipo manteniéndola de forma constante y automática, dependiendo de la temperatura alcanzada y la temperatura que usted le pida alcanzar.

De esta forma, evita el uso de termómetros externos para medición de la temperatura y puede concentrarse en el tratamiento de su paciente.